A medida que aumenta el número de vehículos eléctricos, también crece la necesidad de disponer de información más transparente y verificable sobre las baterías. No solo cobran importancia la capacidad y la autonomía de una batería, sino también los materiales utilizados en su fabricación, su huella de carbono, su contenido reciclado, sus características técnicas y su estado a lo largo del tiempo.
La Unión Europea está poniendo en marcha la iniciativa del «pasaporte digital de la batería» para dar respuesta a esta necesidad. El objetivo de esta iniciativa es que las baterías de los vehículos eléctricos sean más trazables desde su fabricación hasta el final de su vida útil.
El pasaporte digital de la batería no es solo un sistema de registro técnico que concierne únicamente a los fabricantes. También puede suponer el inicio de una nueva era para los usuarios de vehículos eléctricos, los compradores de vehículos de segunda mano, los talleres, las empresas de reciclaje y las empresas que dan una segunda vida a las baterías.
¿Qué es el pasaporte digital de la batería?
El pasaporte digital de la batería es un registro digital en el que se almacenan, en formato electrónico, los datos técnicos, medioambientales y del ciclo de vida de una batería concreta.
Al escanear el código QR que figurará en la batería, se podrá acceder al registro digital correspondiente. Sin embargo, no toda la información del pasaporte estará a disposición de todo el mundo. Los usuarios finales, las entidades autorizadas, las autoridades de supervisión del mercado, los servicios y las empresas de reciclaje podrán ver diferentes conjuntos de datos en función de sus necesidades y sus derechos de acceso.
El objetivo es mejorar la trazabilidad de las características con las que se fabrica la batería, los materiales que contiene, los criterios de sostenibilidad y los cambios significativos que experimenta a lo largo de su ciclo de vida.
¿Cuándo comenzará la aplicación?
La obligación de disponer de un pasaporte digital para las baterías, en el marco del Reglamento de la Unión Europea sobre baterías y residuos de baterías, 18 de febrero de 2027 Está previsto que comience el [fecha].
Aplicación;
- Las baterías de los vehículos eléctricos,
- Las baterías de los medios de transporte ligeros, como las bicicletas eléctricas y los patinetes eléctricos,
- Las baterías industriales con una capacidad superior a 2 kWh,
- Ciertas baterías de almacenamiento de energía para uso doméstico
incluirá.
La responsabilidad de crear y mantener actualizado el pasaporte recaerá en el operador económico que comercialice la batería completa en el mercado de la UE, más que en los proveedores de celdas o módulos individuales. La Comisión Europea señala que el sistema funcionará a través de una estructura descentralizada, con normas comunes, en la que serán los operadores responsables quienes gestionen los datos, en lugar de una base de datos centralizada.
¿Qué datos figurarán en el pasaporte de la batería?
La información que figure en el «pasaporte» de la batería podrá variar en función del tipo de batería y de los derechos de acceso. Se prevé que entre la información a la que podrán acceder los usuarios finales se incluyan los siguientes apartados:
- Información sobre el fabricante y las características de la batería,
- La composición química de la batería y sus materias primas fundamentales,
- Su capacidad nominal, tensión y potencia,
- Eficiencia energética,
- La huella de carbono,
- El porcentaje de material reciclado,
- El plazo de la garantía comercial,
- Resistencia de la célula y del paquete de baterías,
- Información sobre seguridad en el trabajo y el almacenamiento,
- Instrucciones sobre la gestión de residuos y el reciclaje,
- Certificados de conformidad de la UE.
Por su parte, los servicios técnicos autorizados, los organismos de vigilancia del mercado, los organismos de certificación y las empresas de reciclaje podrán acceder a datos más detallados, como informes de ensayos técnicos, información de seguridad, instrucciones de desmontaje y el potencial de reutilización de la batería.
Sin embargo, cierta información, como el estado de la batería, su situación de uso y los datos sobre su ciclo de vida, solo podrá compartirse con aquellas partes que cuenten con autorización legítima para acceder a ella. Por lo tanto, no es correcto pensar que cualquiera que escanee el código QR pueda ver todo el historial técnico de la batería.
¿Qué datos figurarán en el pasaporte de la batería?
La información que figure en el «pasaporte» de la batería podrá variar en función del tipo de batería y de los derechos de acceso. Se prevé que entre la información a la que podrán acceder los usuarios finales se incluyan los siguientes apartados:
- Información sobre el fabricante y las características de la batería,
- La composición química de la batería y sus materias primas fundamentales,
- Su capacidad nominal, tensión y potencia,
- Eficiencia energética,
- La huella de carbono,
- El porcentaje de material reciclado,
- El plazo de la garantía comercial,
- Resistencia de la célula y del paquete de baterías,
- Información sobre seguridad en el trabajo y el almacenamiento,
- Instrucciones sobre la gestión de residuos y el reciclaje,
- Certificados de conformidad de la UE.
Por su parte, los servicios técnicos autorizados, los organismos de vigilancia del mercado, los organismos de certificación y las empresas de reciclaje podrán acceder a datos más detallados, como informes de ensayos técnicos, información de seguridad, instrucciones de desmontaje y el potencial de reutilización de la batería.
Sin embargo, cierta información, como el estado de la batería, su situación de uso y los datos sobre su ciclo de vida, solo podrá compartirse con aquellas partes que cuenten con autorización legítima para acceder a ella. Por lo tanto, no es correcto pensar que cualquiera que escanee el código QR pueda ver todo el historial técnico de la batería.
¿Las estaciones de recarga transferirán datos al pasaporte de la batería?
Con el pasaporte digital de la batería estación de carga No debe darse por sentado que exista una transferencia de datos directa y obligatoria entre ambos.
La responsabilidad de elaborar el pasaporte de la batería recae en el operador económico que comercializa la batería usada en el mercado de la UE. Un operador de una red de recarga no es responsable de elaborar el pasaporte de la batería, ya que se limita a prestar el servicio de recarga.
No obstante, en el futuro, los datos de uso obtenidos a través de los sistemas de gestión de baterías y las infraestructuras de los servicios técnicos autorizados podrían cobrar mayor importancia en la evaluación del estado de las baterías, la planificación de su segunda vida útil y los procesos de garantía.
En este caso, se mantiene la diferencia entre la potencia máxima que ofrece la estación de recarga y la potencia que admite el vehículo. El «pasaporte de la batería» no garantiza que se suministre al vehículo una potencia de recarga superior a sus límites técnicos ni asume el control de la recarga en lugar del sistema de gestión de la batería del vehículo.
¿Cómo deben prepararse los productores y los exportadores?
Para las empresas que comercializan vehículos o baterías en el mercado de la UE, resultará útil centrarse en los siguientes ámbitos durante el proceso de preparación:
- Determinación de los campos de datos requeridos en el pasaporte de la batería,
- La estandarización de la información que se recaba de los proveedores,
- La implantación de un identificador único y una infraestructura de códigos QR para cada batería,
- La designación de las unidades responsables de la exactitud y la actualidad de los datos,
- La distinción entre los datos de acceso público y los datos autorizados,
- El registro de los procesos de reutilización, renovación y reciclaje,
- Planificación de la seguridad de los datos y de los permisos de acceso.
El pasaporte de la batería no debe considerarse únicamente como un documento que se elaborará en la última fase. Dado que la información necesaria se recopilará de distintos proveedores desde la fase de materias primas y producción de la batería, la preparación debe abarcar toda la cadena de valor.
Conclusión: La era de la transparencia en las baterías de los vehículos eléctricos
El pasaporte digital de la batería tiene como objetivo hacer que las baterías de los vehículos eléctricos sean más fáciles de rastrear, comparables y compatibles con la economía circular.
Para los usuarios, esto puede suponer una mayor transparencia técnica; para los vehículos de segunda mano, una evaluación más informada; y para el sector del reciclaje, una información más precisa sobre los materiales. Para los fabricantes, en cambio, supone un nuevo proceso de adaptación digital que requiere recopilar y mantener actualizados los datos de la cadena de suministro.
En lo que respecta a los fabricantes de vehículos eléctricos y baterías de Turquía, el efecto más directo de esta normativa se notará en los procesos de exportación a la UE. No obstante, el seguimiento del historial de las baterías, la evaluación de su estado y la generalización de las aplicaciones de segunda vida también podrían influir, con el tiempo, en el ecosistema de la movilidad eléctrica en Turquía.